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María Díaz Perera es una joven artista afortunada: cada día se dedica al amor más grande de su vida, la ilustración. Nacida en una pequeña ciudad del norte de España, Gijón, María ya desde pequeña descubrió que no hay nada más tan hermoso que escuchar a los Beatles y dibujar. Al abandonar el diseño gráfico para dedicarse completamente a lo que siempre quise hacer, hoy sigue escuchando a los Beatles y captura la belleza del mundo, convirtiendo cosas simples en ilustraciones mágicas, coloridas y delicadas. Entrevistamos a María Díaz para saber cómo es ser una joven ilustradora freelance y qué oportunidades tiene el talento joven en España.

Autorretrato de María Díaz Perera, La Perera

María, ¿cómo has conseguido convertir tu pasión en trabajo?

Me lancé totalmente sin saber cómo podría conseguirlo. Pero en realidad no fue del todo así. Durante los años que trabajé en diseño, aprendí mucho sobre cómo tratar con clientes o todas esas cosas tan necesarias como hacer presupuestos o preparar facturas. Eso me ayudó mucho a tener una cierta organización a la hora de trabajar. Y lo demás vino con el trabajo diario. Al principio aceptaba encargos que no me entusiasmaban demasiado, pero después empecé a ser más selectiva y a trabajar en esos proyectos que sí encajaban más con lo que hago. Y algo muy importante también es trabajar en mis proyectos personales. No siempre consigo dedicarles el tiempo que me gustaría por falta de tiempo, y eso es algo que estoy intentando cambiar.

«Tomar la decisión fue muy difícil, porque no sabía por dónde empezar ni si realmente podría vivir de ello, pero poco a poco, con el trabajo diario, llegué hasta hoy y me siento realmente afortunada por poder ganarme la vida dibujando»

Entonces, ¿cómo es ser una joven ilustradora independiente?

Para mí esta es una profesión muy bonita, pero también muy dura en algunos momentos. Creo que es una suerte poder trabajar en lo que me gusta, me siento muy afortunada por ello. Pero también he tenido que aprender a no desanimarme, a ser paciente cuando las cosas en el papel no salen como me gustaría, a equilibrar las épocas de mucho trabajo con otros momentos más flojos, a ser constante y buscar tiempo para mis proyectos…

¿Cómo buscas y encuentras a clientes y encargos?

Reconozco que eso es algo que todavía me cuesta bastante y creo que debería dedicarle más atención. Cada cierto tiempo intento ordenar mi portafolio y enviar propuestas a aquellas editoriales o agencias en las que creo que podría encajar mi trabajo, pero me resulta muy difícil venderme. Por eso, desde hace un tiempo decidí trabajar con una agencia de ilustración, y en este sentido me ha facilitado mucho todas estas cosas.

Siendo freelance, ¿qué consejos puedes dar a otros jóvenes talentos para que promocionen su trabajo?

Mi consejo es que trabajen, que dibujen, que sean constantes y se preparen un buen portafolio con aquellos trabajos que más se acerquen al camino que quieren seguir. Publicar ese portafolio en internet y moverlo en las redes o en las diferentes plataformas que tenemos sirve de mucha ayuda. Y que sean pacientes.

«No todo llega a la primera, ni el estilo ni los clientes, pero llega»

Tú, como la ilustradora independiente, ¿qué salidas y oportunidades tienes en España?

Al principio, la mayoría de mis clientes eran de aquí, pero con el tiempo me vi en la necesidad de buscar encargos fuera de España. Ahora mismo estoy trabajando en un par de proyectos muy bonitos aquí y estoy muy contenta, pero, generalmente, la mayor parte de mis encargos vienen de fuera.

En tu opinión, ¿en qué punto se encuentra el sector de la ilustración en España?

Hay una cantidad de profesionales impresionantes en nuestro país. Cada día veo a gente con muchísimo talento, es alucinante. Pero creo que en muchas ocasiones nuestro trabajo no está tan bien pagado como debería, o incluso, aunque lleves muchos años dedicándote a esto, hay gente que piensa que se trata de un hobby y no le dan valor. En ese sentido creo que estamos luchando para cambiarlo, pero, claro, muchos de nosotros tenemos que buscar clientes fuera de España para poder sobrevivir en la profesión.

«En muchas ocasiones [en España] nuestro trabajo no está tan bien pagado como debería, o incluso, aunque lleves muchos años dedicándote a esto, hay gente que piensa que se trata de un hobby y no le dan valor»

¿Cómo describirías tu estilo? ¿Cómo lo desarrollaste o aún sigues explorando tu camino? ¿Qué o quién ha influenciando en tu trabajo?

No sabría definir bien mi estilo, porque en todos estos años he experimentado mucho y veo una evolución un poco caótica en mi trabajo. Me siento siempre en un proceso de búsqueda y creo que es algo que me sucederá siempre, porque necesito divertirme cuando dibujo, así que no puedo evitar practicar con formas, texturas, técnicas y paletas de color nuevas. Cambiar, probar, investigar y ver qué sale. Aunque casi siempre se puede encontrar algo en común en mis ilustraciones, creo que soy bastante versátil. Al principio pensaba que eso era algo negativo, que en algún momento tendría que definirme, pero ahora ya no le doy tanta importancia.

«Solo pienso en disfrutar mientras trabajo y creo que el resultado es mucho mejor así»

¿Cómo la música —en especial tu grupo favorito, The Beatles— influye en tu visión de ilustración? ¿Para ti, la música sirve como inspiración o como un soporte de trabajo?

La música siempre ha sido muy importante en mi proceso creativo. Me ayuda a trabajar, a concentrarme y también a despejarme. Es una fuente de inspiración muy fuerte, me ayuda a crear imágenes, a pensar. Y luego, como también soy muy mitómana, me divierte mucho hacer retratos de los personajes a los que admiro a modo de pequeño homenaje.

De los y las artistas nacionales —e internacionales—, ¿quiénes te inspiran? 

Hay muchísimos, y de muchos registros diferentes: Sam Kalda, Jody Hewgill, Ana Juan, Marta Altés, Thomas Campi, Ana Sender, Julia Sardá… Por citar a algunos. Pero no solo encuentro inspiración en la ilustración, también en la pintura, en la fotografía, en el cine…

¿Te acuerdas qué proyecto o encargo ha sido más desafiante? ¿Cómo lo superaste?

Creo que uno de los más desafiantes para mí fue un encargo que hice para una campaña de publicidad hace unos años. Era la primera vez que trabajaba como freelance con una agencia grande y en un proyecto  muy importante, así que quería hacerlo muy bien. Me daba miedo trabajar con una agencia tan potente. Pensé que sería todo mucho más complicado de resolver, porque teníamos muy poco tiempo. Pero el proyecto estaba coordinado por un equipo maravilloso que me ayudó muchísimo a sacar todo el trabajo en el poco tiempo que teníamos, así que a pesar de los agobios fue una experiencia muy positiva.

¿Podrías destacar algún proyecto, alguna ilustración favorita?

Tengo algunas series de músicos a las que les tengo bastante cariño, aunque ya tienen algunos años. Luego siempre suelo estar más contenta con los proyectos más recientes que publico, por ejemplo, el último álbum infantil que ilustré para la editorial Impronta, en la que me dieron mucha libertad y yo tenía tiempo para experimentar y hacer algo distinto, así que quedé bastante contenta con el resultado.

¿Cómo es diseñar libros y álbumes infantiles?

Para mí es muy divertido, lo disfruto muchísimo. A veces es un proceso largo, de preparar muchos bocetos y cambiar y descartar cosas, pero, en general, me resulta bastante entretenido. También es verdad que la mayoría de las veces me han dado mucha libertad creativa y eso facilita mucho las cosas. Hay historias con las que conecto más que con otras, y eso también se nota en el resultado final, pero, en general, me lo planteo como un juego y disfruto mucho el proceso.

Como ilustradora, ¿cuál es tu mayor sueño?

Poder seguir viviendo de mi trabajo y, sobre todo, disfrutarlo. Si por el camino llegan encargos interesantes, genial, pero para mí lo importante es estar contenta con lo que hago y ser capaz de disfrutar cada pequeño proyecto.

Después de tener en las manos el álbum infantil ilustrado por ti o después de ver en las pantallas de Cines Callao tus ilustraciones, ¿cómo percibes el valor de tu talento y de tu trabajo?  ¿Cómo ha cambiado tu vida? ¿Todavía te emocionas cuando ves tu trabajo publicado o expuesto?

Sí, es muy emocionante ver publicado un libro ilustrado por ti o ver tu trabajo expuesto a lo grande como en los Cines Callao, sobre todo, cuando recibes comentarios de la gente que lo ha visto y ves que les ha llegado de alguna forma. Son cosas que te animan a seguir adelante para seguir trabajando. Pero no suelo detenerme mucho en esos momentos.

«Siempre estoy pensando o trabajando en lo siguiente, aunque sean proyectos más pequeños, pero en los que pongo la misma ilusión»

La Perera

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