El arte de la síntesis en los nuevos carteles de la Biennale College Cinema 2018

Con la 75º edición de la Biennale di Venezia, regresó la Biennale College Cinema 2018, un taller que selecciona tres películas independientes de directores noveles y financia su posterior producción, promoción y proyección en el festival de cine. Al igual que en 2017Pablo Dávila Estudio, de la mano de The Film Agency, ha creado una serie de tres carteles iconográficos que representan el arte de la síntesis.

Pablo Dávila Castañeda e ilustradora Ana Linde. Foto: Carla Bonnet

Las películas de Biennale College 2018 son tres dramas muy potentes, tres historias de lucha por la supervivencia en circunstancias difíciles.

La misión del estudio Pablo Dávila era sintetizar el argumento y el tono de cada una de las tres películas en un solo icono utilizando un lenguaje común claramente visible. Aparte del impacto visual, el gran reto residía en el ejercicio de síntesis. El primer objetivo fue determinar los elementos comunes a las tres películas muy particulares: las vivencias de una niña albina en la Hungría profunda, Deva (de Petra Szocs), las aventuras de un ermitaño que se resiste a abandonar un bosque de Turquía amenazado por la especulación inmobiliaria, Yuva (de Emre Yeksan), y el conflicto de identidad de género de una adolescente en los Apeninos, Zen sul ghiaccio sottile (de Margherita Ferri).

En el diseño de carteles de cine no es habitual usar imágenes conceptuales, pero en este caso el objetivo era completamente distinto: mostrar el carácter artístico de los proyectos y de la propia sección del festival, una gran oportunidad para ir al grano sin cortapisas comerciales.

«Además es muy divertido tener que unirlos gráfica y conceptualmente en una serie, genera una especie de relato. La apuesta de la Biennale di Venezia por un código netamente gráfico y conceptual quizá es también un síntoma más de la propagación creciente del cartel ilustrado, que en los últimos años está reconquistando el diseño para cine (lo cual nos gusta mucho, pero mucho, mucho). En este proyecto, además, el objetivo de comunicación y el artístico están totalmente alineados, lo cual facilitó mucho la tarea, como el hecho de que The Film Agency diera unas pautas tan claras en el briefing y la dirección del proyecto», explica Pablo Dávila, director de arte y autor del concepto.

Como comenta el autor del concepto, una de las fuentes de investigación del estudio fue el fenómeno fan art, que ha desarrollado todo un universo gráfico paralelo al comercial en el cine y la televisión. Y, aunque la verdadera inspiración estaba en las propias películas, el equipo creativo del estudio encontró el nexo común de las tres historias en la relación que los protagonistas tienen con la naturaleza. En los tres casos hay un vínculo muy claro entre el conflicto que afronta cada una de estas personas y el entorno en el que viven.

Cartel de la película ‘Zen sul ghiaccio sottile’

Cartel de la película ‘Yuva’

Cartel de la película ‘Deva’

En el caso de Deva, la protagonista es una niña albina que observa el mundo desde su particular y velado punto de vista. Tiene una fascinación por la electricidad y está convencida de tener poderes mágicos. Un ojo cuyas pestañas son relámpagos de tormenta refleja su fuerza y su imaginación, aunque también su visión limitada. Una mano-árbol representa el fuerte nexo del protagonista de Yuva –que en turco significa ‘casa’– con el bosque en el que vive casi como un hombre salvaje. Por último, los besos que despiertan en la protagonista de Zen sus problemas de identidad sexual, se hacen tangibles en una boca-montaña.

Una vez hallados los conceptos, el estudio Pablo Dávila encargó su ejecución a la diseñadora e ilustradora Ana Linde por «su enorme capacidad para contar mucho con muy poco, por su estilo absolutamente personal que nos alejaba de fórmulas establecidas y, sobre todo, porque es de alguna forma “dual”, basado en una combinación muy bien equilibrada de lo naïf y lo inquietante», recuerda Pablo Dávila.

Ana utilizó técnicas habituales en su trabajo y obra personal: papel de seda, ceras de color, acuarela, tinta china, etc., materiales amables que, al usar generando texturas, con trazo abrupto, sobre fotografía rota o fotocopia, aportan la carga dramática. Las ilustraciones de Ana reflejan el mundo interior de estos personajes y la hostilidad a la que se enfrentan, sin perder de vista el objetivo estético.

Dirección creativa: Espinar Gabriel (The Film Agency) Concepto y dirección de arte: Pablo Dávila Ilustración: Ana Linde Fotografías: Carla Bonnet

Pablo Dávila Estudio

 

FUENTE

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *