Anne Lund, autora del Smiling Sun emblema de la lucha contra la energía nuclear

En abril de 1975 nacía el logotipo popularmente conocido como Smiling Sun. Este sol sonriente fue diseñado por Anne Lund en diálogo con su compañero Søren Lisberg, quienes por entonces eran unos jóvenes activistas de 21 años dentro de la OOA (Organización para la Información sobre Energía Nuclear). Rápidamente, el logotipo se convirtió en un icono que fue traducido a numerosos idiomas y siempre utilizando los colores amarillo, rojo y negro. Por ejemplo, en España se tradujo en el célebre eslogan: ‘¿NUCLEAR? NO GRACIAS’.

La intención detrás del diseño era, según palabras de Anne Lund, «crear un logotipo amistoso y de mente abierta, que expresara un cortés, pero firme ‘no, gracias’ en respuesta a la pregunta planteada». Y así, surgió este logotipo que mediante un interrogante llamaba a la comunicación y el diálogo. El nuevo emblema, presentaba un sol rojo sonriente sobre fondo amarillo acompañado por un texto en caracteres sans serif a su alrededor donde lee: ‘ATOMKRAFT)? NEJ TAK’.

La imagen diseñada por Lund influyó mucho en la decisión de Dinamarca de nunca construir una planta de energía nuclear, y en la actualidad, aún es fácil ver el logo en las protestas antinucleares de sitios tan dispares como Alemania, Japón, Lituania o Taiwán, entre otros.

Anne Lund, en una entrevista para It’s Nice That, recuerda los inicios de su época como miembro de la OOA y cómo surgió el logo. «Ingresé al movimiento antinuclear a finales de 1974 en Aarhus. Hasta ese momento, la OOA había estado funcionando con un logotipo que preguntaba: ‘¿Te sientes seguro con la energía nuclear?’. Para priorizar el diálogo y la reflexión, la organización también publicó una revista titulada Atomkraft? (¿Energía Nuclear?), y un folleto educativo titulado ¿Un futuro sin energía nuclear? Tuvieron bastante éxito con esta estrategia, pero a principios del ’75, sentíamos que necesitábamos decir explícitamente que estábamos en contra de la energía nuclear: teníamos que hacer algo para que la gente dijera ‘NO’».
Anne Lund, diseñadora del Smiling Sun emblema de la lucha contra la energía nuclear

De esta forma, Anne se dedicó a idear un nuevo logotipo en un intento por mejorar el perfil del OOA, que expresara no solo preguntas, sino también respuestas definitivas y convincentes. Por otro lado, estas convicciones debían provenir de una asociación o grupo de ciudadanos que no tuvieran afiliación a ningún partido político, y en particular a los partidos de izquierdas. El logotipo necesitaba despolarizarse y desarmarse desde una posición neutral para convertirse en un punto de reunión para la gente de todo el mundo, independientemente de su clase o posición política. Por otro lado, el logo de la OOA necesitaba ofrecer una imagen lo más amable posible, ya que a mediados de los 70 se habían sucedido protestas radicales y la asociación quería desvincularse de esas revueltas violentas.

Finalmente, el logotipo nació de una forma casual. Este surgió al observar un garabato que espontáneamente una amiga de Anne, Helena había hecho en el reverso de un envoltorio al que le hizo el corte con sus distintivos rayos, unos sobresaliendo más que los otros. «Definitivamente, el diseño gráfico podría haber sido mejor, pero fue un producto de la época», reflexiona Anne, «sentíamos que podíamos hacer todo por nuestra cuenta, así que no queríamos preguntar a los profesionales».

«No soy diseñadora –yo solo era una activista–. [El logo] fue un producto de la forma en que funcionó el movimiento antinuclear danés; era una forma de pensamiento que daba importancia a la acción no violenta», relata Anne Lund para It’s Nice That.
Anne Lund, diseñadora del Smiling Sun emblema de la lucha contra la energía nuclear

La primera aparición pública de la insignia del Smiling Sun fue durante el festival de 1975 del 1 de mayo en Aarhus, la segunda ciudad más grande de Dinamarca. Revisando la hemeroteca de la época, es asombroso ver cómo en un momento en el que no había internet ni redes sociales, el logotipo inmediatamente se volvió extraordinariamente popular. Los grupos antinucleares de otros países pronto ‘se apropiaron’ de la imagen del sol sonriente, mostrando el mensaje en sus respectivos idiomas.

El Sol Sonriente creado por Anne Lund fue registrado en 1977. En pocos años, el logotipo se tradujo del danés a otras 40 lenguas nacionales y regionales y rápidamente se convirtió en el símbolo mundial más común en el movimiento contra la energía nuclear. Y, todavía hoy, lo sigue siendo.
El accidente nuclear de Chernobyl en 1986 causó un retroceso masivo para la industria nuclear en todo el mundo. Durante muchos años, la campaña antinuclear aminoró su marcha. Sin embargo, con el creciente problema del cambio climático, la industria nuclear promovió un regreso de este tipo de energía que a su vez causó que la campaña antinuclear cobrara impulso. Desde 2007, la OOA recibió solicitudes para hacer más versiones en nuevos idiomas del Smiling Sun. La catástrofe de Fukushima de 2011 en Japón dio un empujón notable para las versiones de idiomas adicionales de Smiling Sun. El número de variaciones ahora ha pasado 50.
Anne Lund, diseñadora del Smiling Sun emblema de la lucha contra la energía nuclear

A partir de 1976, la OOA organizó grandes tiradas de este emblemático icono que incluían varias versiones de idiomas, por lo que la producción y los costes de campaña eran muy bajos. De esta forma, el Smiling Sun se convirtió en una herramienta de recaudación de fondos importante y descentralizada, cuando se vendía como distintivos, pegatinas, camisetas, pins, etc. Se realizaron acuerdos de distribución y producción con grupos activistas para la promoción de la campaña en la mayoría de los países de Europa occidental y en EEUU, Canadá, Australia y Japón también. En 1978, los ingresos de las ventas del Smiling Sun se utilizaron para iniciar y en parte para financiar el trabajo de WISE (Servicio Mundial de Información sobre Energía), con sede central en Ámsterdam y oficinas en muchos países.

Entre los años 1975-1985, la OOA realizó una producción de unos 36 millones de artículos del Smiling Sun para su venta, por no mencionar el número incalculable de Smiling Suns que a lo largo de décadas han aparecido en pancartas, folletos, revistas, periódicos, programas de medios de comunicación, sitios web, etc.

En 2003, el Museo Nacional Danés incluyó el Sol Sonriente de Anne Lund en las colecciones del museo. Un dibujo original del logotipo del Smiling Sun y una colección de insignias y otros productos se pueden ver en el museo danés. Otros de los principales museos e institutos de Berlín, Ámsterdam y Londres han incluido el Smiling Sun en sus colecciones.

Como curiosidades, un grupo vasco de montañeros colocó una bandera con una versión vasca del Sol Sonriente en la cima del monte Everest. En la ciudad de Århus, todavía se puede ver un mural de 8 metros de altura del Smiling Sun en buen estado, justo a la vuelta de la esquina del piso donde se estrenó el icono en 1975.
Anne Lund, diseñadora del Smiling Sun emblema de la lucha contra la energía nuclear

Uso indebido del Smiling Sun
En 1977, la OOA registró el logotipo como marca en Dinamarca y en varios otros países. En diciembre de 2004, el logotipo fue registrado como marca dentro de los países de la Comunidad Europea y en los EEUU. Y Suiza siguió en 2008. La protección de la marca sirve para asegurar la integridad y la independencia del logotipo. En primer lugar, con el fin de reservar el beneficio de las ventas al movimiento antinuclear en todo el mundo. En segundo término, para permitir que se tomen medidas contra el abuso y alteración del logotipo por intereses comerciales. Y finalmente, mediante el registro de la marca, vela contra el uso contrario por parte de campañas de poder a favor de la energía nuclear y contra los partidos políticos, a los que prohíbe tomar posesión del Sol Sonriente. Por este motivo, en España, la OOA ha actuado de oficio por el uso indebido realizado por diferentes formaciones políticas: Izquierda Unida, Iniciativa per Catalunya Verds, Andalucía Verde-Los Verdes y Equo.

El símbolo del Sol Sonriente también fue protagonista de un uso indebido por parte de la revista Cambio 16, que en enero de 2011 publicó una versión alterada del logo con el texto ‘Sin tabaco, gracias’. Después de una queja formal de la Fundación OOA, Cambio 16 publicó una nota aclaratoria en el primer número de febrero.

→ www.smilingsun.org

FUENTE

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *